El pasado mes de Marzo dedicamos nuestro Arte-Encuentro  a dibujar nuestra mano para ejercitar la percepción. Para quien no conozca nuestros talleres, hemos de mencionar que están dirigidos a personas que no han dibujado ni pintado nunca. Cuando les dijimos que tenían que dibujar su mano, se asustaron bastante, pensando que no iban a dar la talla, y que les iba a salir fatal. Como podéis comprobar en las fotos, ¡los resultados no están nada mal!
La primera parte del trabajo fue dibujar con una modalidad de la “ventana de Leonardo”, un marco con un acetato sobre el que perfilar los contornos de los dedos y los huecos que hay entre ellos; la palma de la mano hacia arriba y los dedos ligeramente flexionados. Dibujar los dedos en escorzo utilizando la ventana de Leonardo ayuda a reflexionar sobre los procesos de nuestra visión, cómo restablecemos relaciones y percibimos los espacios intermedios. Repasando con rotulador nos limitamos a marcar todo lo que estamos viendo, sin mover la cabeza y con un ojo guiñado. Mediante este sencillo ejercicio, nuestros alumnos entienden mejor el proceso mental de traducir tres dimensiones a dos, con visión pictórica. Este primer ejercicio lo calcaron a continuación sobre un folio, para poder analizarlo.

El segundo ejercicio, más comprometido, consistió en dibujar su mano utilizando el visor, con eje horizontal y vertical dibujado con rotulador indeleble. En esta ocasión  no se calcó nada, pero la premisa fue fijarse muy bien en los espacios negativos: huecos entre los dedos, distancias hasta el límite del plano, etc. El trabajo fue realizado con carboncillo, manchando previamente el papel, dibujando los contornos y luces con la goma de borrar.